Adiós Antonio

La razón por la que en estos días no publiqué nada, es porque desdichadamente la semana pasada perdí un amigo muy querido en un terrible accidente automovilístico y por eso no estuve muy concentrado en estos días.
En momentos trágicos como esto, la tristeza y las reflexiones sobre la vida dejan poco espacio a argumentos de trabajo, que de repente llegan a ser inútiles e insignificantes.
Este amigo muy querido siempre me repitió que el tiempo ayuda a cicatrizar todas las heridas. También me dijo que la vida no es fácil, pero que hace falta afrontarla con ánimo, día tras día. Sin rendirse.
Perdió el padre cuando todavía fue un adolescente. Usó las muletas para caminar desde niño. Creo supiera bien el sentido de estas palabras.
¡Adiós Antonio! Ha sido un honor y un privilegio encontrarte y compartir parte de tu camino. Y gracias por tu ejemplo diario de ánimo. Haré lo mejor para seguirlo siempre .
Con Cariño,
Fabio













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